jueves, 29 de diciembre de 2016

AÚN HAY TIEMPO

Real Decreto 383/2011, de 18 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento de Reservistas de las Fuerzas Armadas.

Artículo 24. Empleos.
Los reservistas voluntarios tendrán inicialmente los empleos de alférez (RV) o alférez de fragata (RV), sargento (RV) y soldado (RV) o marinero (RV), según la categoría a la que hayan accedido en la correspondiente convocatoria. Posteriormente, podrán alcanzar los empleos siguientes:
  1. Oficiales: teniente (RV)/alférez de navío (RV) y capitán (RV)/teniente de navío (RV).
  2. Suboficiales: sargento primero (RV) y brigada (RV).
  3. Tropa y Marinería: cabo (RV) y cabo primero (RV).

Artículo 26. Condiciones para el ascenso.
Para que se produzca el ascenso han de concurrir las siguientes condiciones:
  1. Haber permanecido seis años en el empleo anterior y acreditar un mínimo de sesenta días de activación para prestar servicio en unidades, centros y organismos del Ministerio de Defensa o para participar en programas de formación continuada.
  2. Haber sido informado con carácter favorable por el jefe de la unidad, centro u organismo del Ministerio de Defensa donde haya sido activado y por el Subdelegado de Defensa del que dependa.
  3. Haber aceptado y realizado todas las activaciones para seguir los programas de formación continuada para las que fue requerido, durante los años de permanencia necesarios para el ascenso. No se tendrán en consideración las no realizadas por las causas de suspensión de incorporación previstas en este reglamento.
  4. No haber sido separado del servicio, mediante expediente disciplinario, de cualquiera de las Administraciones Públicas, ni hallarse inhabilitado con carácter firme para el ejercicio de la función pública.
  5. Haber sido declarado «Apto» en la preceptiva evaluación para el ascenso.


Hay compañeros que se preguntan por qué hay reservistas que ya son capitanes.  Hay quien se pregunta en las Fuerzas Armadas cuando ve a un teniente de complemento  por qué ese teniente no ha ascendido todavía a capitán


Estimados socios/as y asociados/as.

De vuelta de las oposiciones y acercándonos al año 2017, tras un relevo en la cúpula ministerial cuya política hacia los oficiales de complemento desconocemos, nos encontramos que la cifra de tenientes temporales es de seiscientos (600) y la de capitanes temporales de unos ciento ochenta efectivos (180).  En total, aproximadamente setecientos ochenta (780) oficiales de complemento, de empleo teniente-capitán cuyas únicas diferencia con el resto de sus compañeros son, por un lado, una mayor experiencia sobre todo en los empleos de teniente y una condición administrativa, que les hace diferentes.  

 Desde Amcofas proponemos que el acceso a capitán suponga el acceso a la condición de permanente, ya sea de forma inmediata o tras un curso de integración, lo que supondría que esos 180 oficiales capitanes pasasen a la condición de militar de carrera.  Es algo lógico y natural y dado el número escaso de capitanes que vamos a tener en los próximos años se podría decir que es una inteligente inversión en capital. 

De estos 600, 105 tenientes son oficiales temporales que están encuadrados dentro de los cuerpos de intendencia e ingenieros de los Ejércitos y dentro de los Cuerpos Comunes, perfiles críticos que, con un curso de adaptación podrían, sin ningún tipo de problema, pasar a la condición de carrera y seguir con sus vidas profesionales del mismo modo que lo vienen ejerciendo hasta hoy.  Eso sí, más motivados.  Mecanismos legales existen, y precedentes.  

En los Cuerpos Generales y en los Ejércitos, quedan 494 tenientes con contrato de larga duración.  Si se hiciese un estudio pormenorizado, profesional a profesional, para lo cual nosotros nos ponemos a disposición del Ministerio y se contabilizasen especialistas, pilotos, y aquellos con curso de especialización en cualquiera de los tres Ejércitos es posible que más de doscientos 200 oficiales cumpliesen estos requisitos, que bien podrían hacer un curso de adaptación para acceder a la condición de carrera.

Además, un nutrido grupo de ellos son oficiales licenciados con carreras como Derecho, cuya permanencia podría ser ofrecida con el compromiso de permanencia durante un número determinado de años cubriendo puestos como Cuarteles Generales, asesorando al mando en multitud de empresas en las que expertos como los que hemos mencionado podrían ejercer importantes labores (véase por ejemplo temas como Régimen Disciplinario o Ley de Protección de Datos).  Otros, como los sociólogos, podrían ayudar mediante sus trabajos a detallar las zonas de operaciones donde militares de cualquier Ejército se desplace, concediendo al mando mayor amplitud de conocimiento en aquellos lugares donde sus Unidades desplieguen, actualizando pemanentemente estos escenarios en apoyo al servicio que dan otros departamentos de las Fuerzas Armadas.   Existen muchos otros que podríamos detallar si así nos lo solitasen, como licenciados en Geografía, que podrían integrarse en unidades cartográficas, periodistas, ADE´s, biólogos, etc, y cuya condición de carrera se podría solucionar con un curso de adaptación.

El resto de compañeros, quizá unos 300 podrían acceder a la condición de carrera en un examen general, sin compartimentaciones, que cubriese al menos 75 plazas por año, lo que supondría que en cuatro años, el Ministerio tendría otros problemas, pero no el de los oficiales de complemento, ya que de otro modo siempre existe la posibilidad de que éstos se organicen una vez fuera del ámbito militar, acudan a tribunales y a la prensa organizada o individualmente provocando una situación que, si se les mantiene dentro, con su perfil y profesionalidad, es bastante probable que sepan utilizar para evitar otras manifestaciones similares con su apoyo y su asesoramiento al mando.  


una vez CONSOLIDADA la condición de militar de carrera, o antes, se crea, o se desarrolla una Escala de Oficiales de Complemento que integre a todos los oficiales de modo que nadie se pueda ver afectado por esta nueva situación. 

lunes, 5 de diciembre de 2016



"Quien a vosotros escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado" Lucas 10:16

  Estimados amigos y amigas:

El concurso-oposición que finalizó el día 30 de noviembre deja un poso de triunfadores y perdedores de un proceso cuya innecesaridad es la antítesis de la motivación. 
Más allá de que la prueba tal y como está planteada podría, quizá, llevar a cuestionar el hecho de que la justicia impere en los Ejércitos, con cortes de notas que bailan en función del Cuerpo o Escala por el que uno se presente;  más allá de que las plazas que se oferten puedan considerarse suficientes o insuficientes dependiendo del observador e incluso más allá de que la Escala de Complemento, escala sin escala sea como el hijo no querido al que se culpa de su condición; más allá de todo eso, lo que realmente muestra esa prueba selectiva en toda su crudeza es el fracaso de un proceso de selección de oficiales.
Un grupo de oficiales en número residual al que no se le ha dado cabida en la disposición transitoria cuarta de la Ley de la Carrera Militar, al que se ubicó en una disposición transitoria (SIC) quinta, que a su vez se modificó para que la permanencia de los oficiales de complemento siga siendo facilitada en los mismos términos que ya se hacía antes de la modificación, teniendo éstos las titulaciones requeridas  con la salvedad insalvable de que los oficiales de complemento de la 17/99 no eran de militares de carrera, como tampoco lo eran los que se integraron en la 17/89.
Y no es fracaso, sino que será fracaso de no remediarlo, no por lo que ha sucedido, o sucede actualmente. Lo es porque cuando los Oficiales de Complemento ya no estén es cuando se verá la carencia, se verá la utilidad de estos oficiales que durante años han estado ahí, trabajando en todos los niveles de la estructura del Ministerio y de las Fuerzas Armadas, en las mismas condiciones que los demás, cubriendo las necesidades específicas que son todas y cada una que las que hacen el resto de sus compañeros de otras Escalas y sin ocupar la plaza de otro oficial.  Sólo que aquéllos no tienen carrera militar y su perfil profesional hay que normativizarlo en disposiciones transitorias de leyes de tropa o de carreras militares de otros militares. No se puede arrancar un pedazo de Sistema al propio Sistema sin que éste se resienta.
Un Oficial de Complemento es ante todo un OFICIAL. Un cuadro medio responsable, con liderazgo para llevar a sus hombres hasta el fin del cumplimiento de la misión, un Señor que asume como sus compañeros todas las actividades que se le encomiendan, es SISTEMA; el SISTEMA no se entiende sin él; por eso hay que transformar, ahora que todavía es posible, esa posibilidad de fracaso de un Sistema en el éxito de una CONSOLIDACIÓN que, ahora sí, complementa la posibilidad de carrera de sus compañeros oficiales. Porque el éxito de la CONSOLIDACIÓN no está basado en la expresión mediática ni en los pulgares hacia arriba, sino en la asunción racional y razonada de la idoneidad estructural que el empleo de teniente y de capitán, en toda su extensión dota a nuestras amadas Fuerzas Armadas.  Desde AMCOFAS seguimos en nuestra disposición positiva para aportar todo lo que sea posible para que esos poco más de 700 oficiales de complemento que quedan en una situación administrativa cuya diferencia con el resto de las escalas de Oficiales se basa en el "tipo de contrato", que no en el oficio, pueda ser un hecho en breve.
Quedamos a disposición del Ministro, del Subsecretario de Defensa y de todos los órganos directivos con competencia en el devenir de los Oficiales de Complemento para elaborar un proceso de CONSOLIDACIÓN de los mismos.  Un proceso que implique un aumento equilibrado de las plazas para la permanencia, un estudio profundo de todos aquellos compañeros que son recursos críticos y los mecanismos que existen para hacerlos militares de carrera, un seguimiento de todos aquellos compañeros que puedan ejecutar labores de teniente y capitán, en base a sus cursos, aptitudes o estudios superiores; en definitiva, una valoración seria de los recursos humanos de que disponen las Fuerzas Armadas y su motivación para mantenerlos.  Es necesario exfiltrar a los Oficiales de Complemento de disposiciones transitorias yermas en leyes ajenas cuya pesada carga acaba por convertirles en pagadores de algo que ni siquiera sabían que se podía comprar.


Enhorabuena a los 42 compañeros que habéis aprobado.