viernes, 4 de noviembre de 2016

OPOSICIÓN Y GOBIERNO

Estimados compañeros y compañeras:

Después de unos meses de inactividad, nos encontramos este mes con varios acontecimientos que pueden marcar el futuro de muchos de nosostros:

En primer lugar, el conocido por todos concurso-oposición, una prueba de la que perfectamente podría prescindir el Ministerio, que ofrece lagunas por donde quiera que uno la mire, empezando por la opacidad del proceso, que va marcando las pruebas a medida que se van haciendo, además de la no entrega del examen y su hoja de respuesta o la parcelación de los examinandos por sectores que posibilita que una persona se presente a una plaza mientras que, en otros casos catorce compañeros se presentan para, igualmente, una plaza. O el concurso que, a día de hoy, se desconoce cual es el baremo de cada uno de los opositores, después de dos meses de terminados los plazos de presentación de las instancias. A esto, mas temprano que tarde, y ya en frío, le dedicaremos un día un capítulo.  

Partimos de la base de que todos los que os presentáis, y aquellos que no lo hacen, son merecedores de la plaza, de la permanencia y del empleo de capitán y de que la prueba quizá esté hecha con la mejor intención y buscando el equilibrio entre Ejércitos, lo que no obsta para que fuese manifiestamente mejorable, tanto en el proceso como la elaboración.  

Sobra decir que esto se solucionaría si se cumpliese el párrafo cuarto del apartado séptimo de la disposición transitoria quinta, que dice "El Gobierno, analizadas las necesidades específicas de las Fuerzas Armadas, dotará las plazas necesarias para facilitar la permanencia de los militares de complemento".  Las plazas necesarias son las aproximadamente ochocientas de todos y a cada uno de los oficiales, que a día de hoy quedan en situación de temporalidad y cuya CONSOLIDACIÓN como oficiales de complemento en la Escala a extinguir de Complemento solo supondría un beneficio para las Fuerzas Armadas, en tanto que mantener recursos humanos con personal licenciado o equivalente está en consonancia con el apartado V del Preámbulo que mantiene como requisito para acceder a las escalas de oficiales obtener un título de grado universitario y cuya expulsión de las Fuerzas Armadas es un lujo que, a nuestro juicio, el Ministerio no se debe permitir.  

La forma de Consolidación es múltiple, y de ella ya hemos hablado en otras ocasiones.  No obstante, seguiremos aportando propuestas.

Quede claro que la mayoría de los oficiales de complemento no queremos que se nos pague por estar en nuestra casa, queremos seguir trabajando, seguir aportando a las Fuerzas Armadas;  hay compañeros en Sanidad, en el EMAD, en los Cuarteles Generales, en la Fuerza de los Ejércitos, en el Ministerio, (...), personal que trabaja muy bien, no suponen un gasto significativo y no sientan precedente porque los llamados militares de complemento de la ley 39/2007, los que entran con grado, lo hacen con un modelo de promoción que les permitirá quedarse prácticamente con unas pruebas físicas y un nivel medio de inglés.  Es decir, la CONSOLIDACIÓN de los oficiales de complemento de la ley 17/99 no sentará precedentes, se extinguirá con la propia ley.  


Por otro lado, ayer por la tarde conocimos quien será la próxima Ministra de Defensa para la presente legislatura.  Desde AMCOFAS, deseamos que se rodee de un buen equipo con un/a Subsecretario/a de Defensa que tenga presente que existe un grupo de Oficiales que inexplicablemente mantienen una situación de temporalidad en las Fuerzas Armadas y cuya solución pasa por consolidarles como militares de carrera en un proceso que, con voluntad, podría incluso ser cuestión de meses sin suponer costes económicos, sociales o de alteración del modelo de carrera militar. 


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