viernes, 19 de febrero de 2016

EXISTEN SOLUCIONES


A día de hoy, la postura del Ministerio de Defensa respecto a la Escala de Complemento es clara:  necesitan un oficial de primer empleo, temporal, para cubrir aquellas carencias de oficiales no cubiertas por las Escalas y Cuerpos de Oficiales de los Ejércitos que puedan ser repuestos por nuevos contingentes.  La oferta del Ministerio ante esta situación es la concesión de un contrato temporal de ocho años en el caso de los oficiales de la Ley 39/2007 o, en el caso de aquellos oficiales de la Ley 17/99, la finalización del contrato de larga duración y una "asignación" basada en el total que se le concede a los componentes de Tropa en la Ley de Tropa y Marinería y, en principio, no aparece ni siguiera vinculada al Salario Minimo Interprofesional.

Esta asignación, precaria a todos los efectos, se supone tendría que ser complementada con un trabajo en el sector privado, pues el legislador bien ha mostrado su interés en incompatibilizar esta asignación con cualquier otra percepción económica en el sector público, para lo cual se creó dentro del Ministerio de Defensa la figura de SAPROMIL, cuya solvencia en relación a la Escala está todavía en desarrollo. 

Ante esta situación, el tiempo sigue su ineludible destino y los Oficiales de Complemento ven como se acercan los 45 años y el Ministerio ofrece vacantes por goteo para adquirir la condición de permanente que se muestran a todas luces insuficientes para cubrir una demanda, que siendo perfectamente asimiliable por el Ministerio, aboca a estos Oficiales al paro y a un mercado laboral que se ha demostrado incapaz de asimilar la alta tasa de demanda de empleo en  edades tan críticas para acceder al mercado de trabajo.

Esto podría ser mitigado si haber pertenecido a la milicia fuese un plus para las empresas, como ocurre en otros países desarrollados de nuestro entorno.  Si bien la imagen de las Fuerzas Armadas en la Sociedad ha alcanzado un alto y positivo nivel de notoriedad (y deseamos que siga siendo así, como integrantes de ella) el soldado individual tiene más bien limitado ese éxito público.  Que esto es un hecho se puede ver en la escasa permeabilidad que hay entre los militares y las empresas civiles. ¿o acaso vemos un flujo continuo de oficiales y suboficiales saliendo a trabajar a la empresa privada?
Como oficiales de Complemento hemos consagrado una gran parte de nuestras vidas a la milicia y entendemos que se nos dispense el mismo trato que se les ofreció a otros oficiales antes que a nosotros; es más,la situación actual de la Escala facilitará la posibilidad de CONSOLIDACIÓN de todos los oficiales de complemento pues, aparte de que los empleos de teniente y capitán son necesidades especiales, dicha CONSOLIDACIÓN es desafecta a otras Escalas, evitando los siempre tan desagradables re-escalafonamientos. 

Mantener el criterio del mantenimiento de una escala de oficiales temporales, a los que se exige lealtad y profesionalidad, a cambio de un futuro precario cuando, al mismo tiempo, se toma como referente dicha escala de profesionales licenciados y graduados para establecer el nuevo modelo de oficiales de las Fuerzas Armadas es, cuanto menos, contradictorio y un incentivo a la desmotivación.




Sin embargo, en AMCOFAS, única asociación de OFICIALES de las FUERZAS ARMADAS, como miembros leales a las Fuerzas Armadas y al Ministerio, militares al cien por cien y deseosos de que nuestra milicia sea un espejo en el que el resto de la Sociedad pueda compararse, tenemos la solución.
 
Ya hemos dicho otras veces que buscamos la CONSOLIDACIÓN de los Oficiales de Complemento, en tanto que esta afecte positivamente a las Fuerzas Armadas en su conjunto, que somos realistas y pragmáticos.

Nuestra propuesta en modo alguno supone un gasto ni un nuevo encaje de los Oficiales en el Sistema pues ya formamos parte de Él. 

El nuevo modelo de Oficiales de Complemento es poco atractivo para los jóvenes españoles y las plazas que se convocan se cubren en porcentajes muy escasos al ver los potenciales Oficiales un casi nulo incentivo en permanecer en los Ejércitos. Los grados o licenciaturas que se necesitan son muy limitados y es más fácil acceder Oficial de carrera entrando por la escala de Tropa que por la de Complemento. 

Insistimos, hacer una oposición para la permanencia basada en un temario legislativo es coherente en relación con el procedimiento realizado en España, en el que cada Administración necesita de una oposición para sus funcionarios, aunque en el caso de los oficiales de complemento, QUE YA HICIERON UNA OPOSICIÓN DE ENTRADA, se podría resolver con una modificación de la ley o un curso de adaptación para adquirir la condición de carrera.  En todo caso, una oferta más generosa, en torno a las 100 plazas por convocatoria ofrecería posibilidades a todo aquél que tenga interés en permanecer en las Fuerzas Armadas.  De no hacerse así, en torno al año 2019 habrá una salida masiva de oficiales de complemento, desvinculados, perdida su condición de militar, sin tutela y en una edad crítica.  Cónyuges e hijos también se verán afectados e incluso progenitores que dependen de ellos. Siendo esta opción la aceptada por el Ministerio, insistimos.  Tenientes con más de diez años de empleo y capitanes, opositarían para seguir haciendo lo que llevan haciendo durante años.

Otra solución es hacer de este cambio de situación una verdadera RESERVA, cuya cotización vaya en función de los años de servicio.  Se podrán alegar problemas legislativos pero con voluntad en el periodo de un mes se modifican incluso Constituciones. No obstante, consideramos justo, que Oficiales con 18 y más años de servicio se retiren con dignidad y conforme al juramento que todos hicimos ante nuestra amada bandera, tal y como estipula el artículo 7.2 de la Ley de la Carrera Militar: ..."Si cumplís vuestro juramento o promesa, España os lo agradecerá y premiará y si no, os lo demandará".

Por otro lado, el Ministerio tiene una estupenda oportunidad de nutrirse de jóvenes que quieran estar temporalmente en la milicia, durante los años que estime.  Esto se puede hacer ofreciéndole a aquellos jóvenes oficiales de complemento la condición de funcionario de carrera una vez terminado su compromiso con las Fuerzas Armadas, dentro del Ministerio o Administración que se determine.  Así, se evitará que el nuevo profesional vea en su horizonte la precariedad y el desempleo y se podrán aprovechar al máximo sus años dentro de los Ejércitos. 


 Se trata de evitar repetir las mismas conductas buscando resultados diferentes






NOTA:  Cuando hablamos de tenientes y capitanes, entiéndase también alféreces de navío y tenientes de navío.  

3 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. Seria interesante a traves de asociacion hablar con alguna o algun organismo en paises como Francia y EEUU y pasarle esa información al minisdef. A veces son los vecinos los que nos abren los ojos

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  2. Es fácil ver que las plazas que hoy ocupan funcionarios civiles en el MINISDEF, en los cuarteles o en los arsenales de la Armada, no se cubren con nuevos funcionarios a medida que estos se jubilan. He aquí una vía para que aquellos Oficiales de Complemento que finalizan su CLD puedan continuar prestando servicios a la institución por la que han dado sus mejores años. Y quien mejor que ellos, que no solo conocen sino también sienten y sufren lo que representa la institución?.

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  3. "Los grados o licenciaturas que se necesitan son muy limitados y es más fácil acceder Oficial de carrera entrando por la escala de Tropa que por la de Complemento."

    Que curioso que sean tan exquisitos limitando a Grados de tipo técnico (ingeniería y demás) el acceso a militar de complemento de los Cuerpos Generales y de Infantería de Marina y que en la convocatoria de 2015, cerca del 50% de dichas plazas quedasen vacantes...

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